Warning flood!(al estilo Gila)

Por esta zona no para de llover y ahora estamos en warning flood, o como llaman por España, guarrinflón, que es algo como que llueve mucho, los ríos se llenan, se inundan las calles de agua y las casas flotan. Fijaros, que estaba yo tan tranquilo en mi habitación el otro día cuando saqué la cabeza por la ventana un momento y parecía que la casa se había metido en medio de un lago. Un pato nadaba por la puerta de casa y en el tejadillo de la caseta de atrás un gato empapado, el pobrecillo. Enseguida me fui al baño para mirar por la otra ventana y menuda sorpresa al ver a una familia entera en una balsa tan tranquilos con un paraguas cada uno en la mano, menos el que parecía el padre que estaba remando. Seguramente llevaba a los chicos a la escuela. También más allá, a lo largo de la calle se veía lo que parecía un pequeño velero. Es sorprendente lo que pude ver desde la ventana de mi casa. No quise bajar a la cocina porque lo mismo no hacía pie, así que llame al vecino de enfrente dando un grito al cielo porque me dijeron que era desatascador de baños. Fue rápidamente con su balsa al centro de la calle a quitar el tapón para que se fuera todo el agua. En momentos ya estaba la calle como siempre y seca. Espero que la familia de la lancha les diera tiempo a llegar a la escuela.

Ante estas surrealistas situaciones uno empieza a pensar que hay que estar más preparado. El otro día lo estuve pensando y si se inunda la ciudad tendré que moverme de alguna forma, ¿no? Pues ya que me había comprado una bicicleta había pensado que a lo mejor había que acoplarle un sistema de navío. Por aquí tienen muchas utilidades de esas aunque dudo que tengan una de este estilo. Sí, quizás tenga que desarollarla y volverme rico, quien sabe. De momento el otro día me compré unos manguitos, pero no para mí, para el gato del tejado porque me daba mucha pena. Para mí de momento encontré en el mercadillo de la ciudad una especie de pértiga y creo que con un poco de carrerilla y apoyándome en ella cuando salto puedo llegar a la universidad de tejado en tejado sin dificultades. Eso sí, no sé dónde meterla, aunque de momento está ahí al lado de la ventana, que espero que nadie me la robe.

Otro de los problemas de las inundaciones es si tu casa no tiene sistema de agarre al suelo. Si no lo tiene, pues claro, flota y a saber dónde va. Lo mismo cuando te has levantado apareces navegando por Ártico. Anda que no he visto yo a madres volver a casa nadando con la compra y gritar en patio: ¿hijo mío donde has dejado la casa?, y resulta que el niño había ido a buscar a su madre remando para decirla que la casa flota. Además se pueden ver algunos carteles de avisos con dibujitos en los que te aparece una imagen que más o menos te dice como es de fuerte la inundación. Así la familia, planea el día según los avisos. ¿Qué viene una flojita?, pues los niños a jugar a la arena al patio o darse un bañito. Si viene una normalita pues nada, un paseo en barca nunca viene mal. Si viene fuerte, pues una visita a los abuelos sin moverse de casa. Y si viene muy fuerte, se preparan para hacer un poco turismo por Liverpool.

Así que aquí estoy esperando con la pértiga en la ventana para estrenarla, porque la verdad me da pena tener que hacerla madera para la lumbre sin haberla utilizado en ninguna inundación después de haberla comprado. Lo de la lumbre es que a Kwami, el negro de la azotea, le ha dado ahora por hacer lumbres en el salón y ponerse a bailar al canto de la lluvia. Yo no sé con qué propósito, quizás para ver si paran las inundaciones, pero la verdad es que ahora entra un mayor calorcito por el suelo de mi habitación, así que de vez en cuando me da por darle una silla, o un cajón de la habitación, vaya a ser que el pobre se me frustre cuando se quede sin madera o empiece a arrancar el papel de las paredes. Así que así está el tema, y no quiero seguir hablando del pack de auxilio de inundación, el flood kit…

No hay comentarios

Publicar un comentario

Toggle menu