La muerte no permite que se deje para el futuro todo lo que se puede vivir ahora.


Tenemos que escuchar al niño que fuimos un día, y que todavía existe dentro de nosotros.
El mundo se transforma y nosotros formamos parte de esa transformación.
A veces es imposible detener el río de la vida.
Los victoriosos no repiten el mismo error. Por eso el guerrero sólo arriesga su corazón por algo que vale la pena.
La luna cambia de forma para que el río pueda crecer.
Cumplir la leyenda personal es la única obligación de los hombres. Todo es una sola cosa.
La muerte no permite que se deje para el futuro todo lo que se puede vivir ahora.
El camino hasta la cima de la montaña es siempre más largo de lo que imaginas. No te engañes, llegará un momento en que aquello que parecía cercano se encuentra todavía muy lejos.
Hay cosas que son colocadas en nuestras vidas para reconducirnos al verdadero camino de nuestra Leyenda personal. Otras surgen para que podamos aplicar aquello que aprendimos. Y, finalmente, algunas llegan para enseñarnos.
El amor vale cualquier precio, no merece la pena ser cambiado por nada.

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