Un simple gesto


Esa tarde él había terminado de leer el libro que le regaló. Le había gustado mucho y esperaba dejárselo a ella que también le iba a gustar. Pero él le escribía por otra razón y es que cuando lo vió se estremeció y se le hizo un nudo en la garganta, unas ganas enormes de posar sus labios sobre los de ella y no despegarlos jamás. Simplemente volver a dedicarle una mirada que la dejara desnuda y que ella respondiese con otra que le dejase atónito. Le costaba escribir, porque en ese mismo momento estaba pensando en ella y hacía que se convirtiera en un momento mágico, como si ella hubiera respondido de esa forma. Sus ojos se inundaron de lágrimas. Instantes antes había terminado los últimos párrafos del libro y volvió a la primera página, pasando su dedo por todas las hojas. Allí estaba lo que le escribió ella cuando le regalo el libro y no recuerda cuantas veces lo había vuelto a leer desde que lo empezó. Sonrió y cerró el libro. Cogió una de las fotos pequeñas que escondió ella entre las páginas del libro que tenía en la mesilla y la miró. Volvió a sonreír imaginando el día que se la hicieron juntos. Entonces se levantó y dejó el libro en el armario de la esquina donde también había dejado el que le dio en su último encuentro. Lo cogió, leyó el título y volvió a dejarlo en el armario. Se dirigió al ordenador pero se paró antes de llegar. Se dio cuenta de algo. Volvió al armario y cogió el libro, pero esta vez lo hojeó. Y allí estaba. No podía imaginar que no lo hiciera, cuando pensé en ello ya sabía que le había dejado algo, solo para él. En una página la etiqueta del regalo que la hizo días atrás y en otra un resguardo. Ambas tenían un valor para él que cualquier otra cosa que tuviera a su alrededor. Pensó que quizás esperaba que llegara a dichas páginas para encontrarse con esa sorpresa, pero igual que hubiera hecho ella, le invadía la necesidad y tuvo que buscarlo. Y volvió a encontrarlo. No sé como lo haces pero siempre me sorprendes, pensó y con sus labios dibujó un "te quiero" en el aire que se desvaneció rápidamente hacia otro lugar.

3 comentarios

Galilea dijo...

Muy bonito vaquero. Cuando escribes con el corazón todo te sale mucho mejor.

Besos

Anónimo dijo...

Me encanta como escribes, eres dulce y tierno, aunque después resultas a veces distante y timido, pero aún así escribiendo emocionas.

Gatisa dijo...

Primo eres genial. Has sabido expresarlo tan bien... me encantó

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