El libro del 8 de Enero

 
Hola hola, hoy cumplo años y espero que muchos más(o, por defecto, al revés). No he podido evitar escribir una entrada. Mi edad, ¿un secreto?, misterios, misterios. Y lectores y lectoras cómo el tiempo pasa fugaz ante nuestros ojos sin darnos apenas cuenta...

Víctor lo cogió con las manos y posó el libro sin título ni reseña sobre la mesa como si fuera de cristal. No era un cristal de bohemia como las copas del salón de casa, ni tampoco de colores azules o verdes como si fueran traídos de otro planeta. Era un cristal sucio, rayado y débil, era un libro viejo, usado y frágil. Y no era un libro grande con cubiertas duras y que pesaba varios kilos, sino más bien un librillo pequeño, parecido a un diario escrito durante muchos años. Lo que nunca se imaginó es que en ese libro hubiera escrito algo tan, tan ¿cercano a él?. Una historia de amor quizás, aventuras por tierras áridas con gentes de otro mundo tal vez, o un simple relato de una polilla en un ropero. 
Cuando terminó de leerlo se quedó pensativo, como si después de casi comerse el libro con los ojos, página tras página, letra tras letra hubiera quedado exhausto, apagado. En ese momento podía sentirse alegre o triste, desmesurado o relajado, asustado o despreocupado, atónito o simplemente sin vida. Víctor no pudo evitar abrirlo y zambullirse en él, nadar y navegar por aquella historia y olvidarse de todo. Él mismo lo encontró debajo de su cama, que tenía llena de trastos, pero estaba seguro de que ese libro nunca estuvo allí antes. Serían sus padres, alguien, ¿quién? Qué importaba, después de leerlo sabía que era algo mágico. No había libro como aquel ni nunca lo habría. Quizás su sueño de saber qué pasaría dentro de muchos años, dónde estaría él, cómo y qué sería de su vida se cumpliera. O quizás ya no es un sueño para él sino una atadura alrededor de su cuerpo que no le dejaba moverse libremente. 
El caso es que ese libro no había caído allí sin ninguna razón, estaba allí por algo, y lo dedujo por dos razones: primero, hoy precisamente era el día de su cumpleaños, y segundo, en él estaba escrita su vida entera. ¿Podría vivir de nuevo lo que ya sabía? ¿Podría elegir su destino?

2 comentarios

tabúclown dijo...

Ei, otra vez. Nada que felicidades y que me alegro de saber de ti.

Gracias por los ánimos, pero no sé si tengo algo que decir. Además la vanidad que rodea el mundo del que escribe es abrumadora... ¿no te parece?

De todas maneras, es sano que tú sigas ahí, con ganas e ideas.
Un abrazo de un "payazo".

Xelaya dijo...

Yo se cuantos cumplías... pero no me acordaba de cuándo!!! Bueno, espero que me perdones en esta vida :)

Oye, y espero que sigas siendo la paraguaya que pasaba por mi flog repentinamente a dejarme sus comentarios (http://www.fotolog.com/xelaya/11824567), claro que esta gente clasista del flog ahora no permiten que nadie de fuera de la comunidad floguera deje sus saludos, de todos modos como pedirte que te hicieras un flog sería demasiado ^^, espero que me visites de vez en cuando. Mucha suerte con los -malditos- exámenes. Espero que todo haya empezado bien con el año, no como la economía global ;)

Beso de alcachofa para ti

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