All change and nobody can stop it

Los años pasan como un suspiro, ves a gente que sigue estando ahí y otros que se han ido, lugares que fueron tu rincón y ahora son otra cosa. Es como tener en cada momento una instantánea diferente y se van poniendo unas encima de otras. Luego comparas la primera y la última e intentas buscar los parecidos, qué había ahí cuando yo aparecía en esa foto, ves que no hay nada igual, sólo pequeñas cosas, detalles. El resto ha cambiado. Recuerdos se borran y sólo quedan aquellos que te marcaron de verdad, y aún así esos mismos se van, cada vez tienen menos fuerza y cada vez se parecen menos a la realidad, los extrañas. Algunos se renuevan y sientes alegría de cómo son ahora, otros pierden su sentido y los anhelas cómo fueron.

Quizás no tenga sentido lo que digo pero estoy seguro que alguna vez lo habéis sentido. Una casa vieja que se vuelve a vaciar para ser llenada por otros. Y lo que había antes se va, años después no se sabrá nada de ellos más que lo poco que recuerdan algunos. Los escenarios desaparecen, se suplantan, se olvidan. Los jerseys vuelven a descoserse para hacer otros nuevos.

Como en un libro, sólo hay que imaginar dentro de veinte años como de diferentes pueden estar los escenarios, dónde estaremos cada uno de nosotros, igual que lo estarían de aquí a atrás, y no pensar en ello más porque si no entonces te das cuenta que es imposible hacer que muchas cosas queden para siempre iguales, ni otras desaparezcan por completo. All change and nobody can stop it.



Incubus - Drive -

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