Licenciado en toda regla

 

A partir de hoy puedo decir que soy licenciado en Sociología en toda regla y ley adversa, después de cinco años, con uno de ellos en Inglaterra, terminé la carrera y aunque no podría dar un fin rotundo a la universidad, si que puedo decir que ya pasó una etapa de estudiante universitario.

La universidad sin duda es un lugar por el que yo diría que hay que pasar, no sólo para estudiar una carrera y tener unos estudios, sino para vivir la universidad. En mi caso fue una gran etapa, al mismo tiempo que estudie, disfruté todo ese tiempo, se conoce a gente como tú, y a gente diferente, actividades cultura, etc. Pero lo que más he apreciado de la universidad, es esa ilusión por cambiar algunas cosas de este mundo y es cuando conoces la realidad social, más grande, que cubre más allá de tu círculo habitual, y te conviertes en una persona crítica.

Han pasado muchas calamidades en esas clases con asientos que parecían potros de tortura de la U. Carlos III, creo que todos sufriremos dolores de espalda de por vida. Los lunes al sol en el césped cuando llega el verano con conversaciones, risas y chistes; los profesores de tan diversa índole, capullos y buenas personas, peculiares y estrambóticos. Las discusiones y debates que acaparaban todo el horario de clase, las risas inaguantables y las empanadas y tostadas delante del profesor. Los retrasos que causaban las nuevas tecnologías en las clases. Trabajos y prácticas pesados y aburridos. La semana anterior al examen haciendo un bunker de aislamiento en casa o en la biblioteca. La compartición de los apuntes y los juramentos hacia aquellos que tenían una letra ininteligible. Las presentaciones en clase con el papel tembloroso como un flan en la mano. Los padres que preguntan siempre al llegar a casa qué tal te ha salido el examen. La alegría de haber sacado alguna matrícula, y la cara de bobo al aprobar un examen que te salió fatal. Los veranos sabáticos y viajeros. Las miradas cautivas y sonrisas embobadas a la chica de la que te enamoraste.

Faltan muchas pero seguramente estas pequeñas cosas serán las que marcan puntos de recuerdos. Por supuesto que esto no a todo el mundo le pasa, pero por lo menos es lo que a mí me ha quedado de la universidad, como decía una muy buena profesora nuestra: de la universidad al final solo quedan dos cosas, la gente y los libros. Y entonces dicha profesora nada más que nos mandaba leer libros en el curso, jeje.

Ahora a esperar a la graduación, que será el próximo año. Buena suerte a los que empiezan la universidad y que la disfruten. Quería dar gracias a todos, y bueno ahora toca ganarse el pan y no solo vivir de los padres, jeje. Espero que sigáis leyendo el blog aunque no vea vuestro rastro.

1 comentario

hiwok dijo...

felicidades fiera!
aunq ya era hora!yo esperaba q un cerebrito como tu se la sacase en la mitad de tiempo!
pero weno, ya no habrá mas partidos de basquet en medio del un examen?jejeje
weno tio q como dices q ya te estas ganando el pan, yo creo q de becario da mas q pa las barras de pan, aunq sea pa poco mas, yo creo q una cañita en ca'maxi si q me podras invitar no?
jejeje
un abrazo!y a disfrutar de la esclavitud de la vida laboral!

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