El vagón ausente

 
Foto de Arguez, recogida de www.flickr.com/photos/arguez/2502025543/

Su boca se abrió forzadamente como si en sus labios inferiores se concentraran piedras rugosas y ásperas tocando sus delicados dientes que chirriaban con el roce. Sus ojos azules no eran claros, ni concisos, y sus párpados se arrastraban por sus ojos provocando un molesta fricción. El calor del vagón no le dejaba respirar con normalidad y sentía los jadeos de sus pulmones. Tenía los oídos embotonados, y las conversaciones se oían como ecos distantes al igual que el traquetear del tren. Miró hacia el fondo del vagón, un hombre viejo apoyaba sus barbas sucias sobre el asiento mientras una mujer lo miraba nerviosa. Tenía un enorme lunar en el cuello. Una joven canturreaba música mientras apoyaba su mano derecha sobre la pierna de un chico que miraba distraído una revista, más allá una niña jugaba con su padre chocando las palmas, sonreían.

Agarró con su mano la barra que estaba horizontal al techo y volvió a mirar a la esquina de la puerta. Quizás la viera ahí apoyada sobre la puerta o quizás solo fuera un fantasma que se esfumará al intentar tocarla con los dedos. Su presencia era incuestionable e imprecisa al mismo tiempo. Podía estar flotando en el aire, con sus olores, sus brillos, sus ausencias, su tacto, como pequeños trozos, pedazos de algo que juntándolos forman una única sensación que conoces como la palma de tu mano y que nunca terminas de completar. Podía sentirla pero no asegurar que la viera con sus propios ojos. Se dejó caer sobre la puerta de metal y apoyo la cabeza en el cristal. Volvió a mirar hacia el vagón, los asientos naranjas estaban desgastados y las paredes sucias y amarillentas. Estaba solo, o quizás le miraba apoyada junto a la puerta, enfrente de mí. Pero se volvía a esfumar en el aire dejando ver los asientos arañados como si uñas se hubieran arrastrado por encima hasta quitar la pintura.

1 comentario

Arguez dijo...

Pobre viejo con barba feo y maloliente, el solo quería llegar a su casa para ducharse y tenía sueño, un asqueroso joven no para de canturrear, una tía le miraba con miedo y un papa y su hija cantaban canciones infantiles... hay que ser muy cruel para no compadecerse de el.

¡¡¡GRACIAS POR USAR MI FOTO!!!

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