La crisis no es un monstruo


La crisis se ha convertido en un monstruo de cuatro cabezas y cuerpo de león que nos persigue, acecha y nos retiene. Así, miles de veces se oye que “la crisis aprieta mucho”, o que por culpa de la crisis se acabo el trabajo”, o en definitiva, “esta crisis qué mala es”. Pero hay también miles de planes para combatir a la crisis: espadas, pistolas, cañones, para derrotarla y que caiga vencida a nuestros pies. Un tajo por aquí, otro por allá y está muerta.

Si lo miramos así hasta podemos ponerle ojos, dientes, escudos y espadas al asunto, como en un cómic. Pero dónde está ese monstruo, “dónde andará”. Después de varios meses hay una aceptación de la realidad y se transforma con un nombre concreto, crisis, para poder dirigirse hacia un objetivo, algo preciso, que sea moldeable, que tenga una única palabra que la defina. La personificación de este fenómeno es necesaria para que la gente sea capaz de hablar de ella de forma simple y exteriorizarlo hacia algo concreto. De esta forma la crisis está fuera de nosotros, de nuestra sociedad y ella tiene la culpa de todo, por lo tanto hay que acabar con ella o rezar para que deje de hacer daño. Pero tenemos a un libertador, un cazador, como es el sistema económico que conseguirá derrotarla con todas sus fuerzas.

Es curioso como las personas intentan simplificar en palabras concretas hechos, para poder entenderlos, medirlos de alguna forma, poder utilizarlos, exteriorizarlos y reflejar nuestros odios y pesares a la personificación de la crisis, que ya no está entre nosotros, sino que está ahí fuera, fuera de la sociedad. Escribo esto como punto de reflexión sobre como las personas intentamos buscar un culpable y ante hechos que no entendemos, se quedan demasiado grandes o están muy lejos de nuestro alcance hay que personificarles y darles un nombre para salir del desconcierto y alejarlos de nosotros. Creo que la realidad es que la crisis está en nuestra sociedad, está dentro de ella, en nuestra forma descontrolada de vivir y progresar y no es ningún monstruo al que hay que matar(aunque, eso sí, se deberían encarcelar a muchos monstruos de carne humana), ¿dónde está el gran monstruo crisis?, que me lo cargo…

No hay comentarios

Publicar un comentario

Toggle menu