¿Por qué las personas empapelan los libros? 2.0

¿Quién soy?

Escribí sobre este espantoso fenómeno en otra ocasión, relatando mis argucias incontroladas por descubrir esos libros abrigados que con una mirada sucia me preguntan “¿Quién soy?”. Esta vez vuelvo a ello buscando la razón.

El tema son los libros forrados, empapelados, recubiertos, escondidos y custodiados con papel de periódico, de revistas, de papeles de años atrás. ¿Por qué la gente me hace sufrir en mis viajes de tren?, ¿qué les he hecho yo para que no dejen complacer mi curiosidad? Sudo en ocasiones al no saber que lee una persona y me marcho desilusionado al no saberlo.

Pero la cuestión está en ¿por qué están empapelados? Quizás una lectura prohibida o comprometida. Esto puede ser cierto, nadie quiere que le miren mal por leer un comic manga porno en espacios reducidos como el metro. Aún así dónde está la libertad de lectura, nadie obliga a cotillear. También es posible que tenga en sus manos el libro inédito y perdido de Julio Verne. Poco probable.

Quizás para que no se manchen, no se rompan, ni se arañen. Pero, ¿pero para qué? con el gusto que da verlos leídos y releídos, las páginas dobladas, empiezan a estar re-pasadas, y su olor cambia a añejo. Los libros son para manosearlos, aplastarlos en la mochila, estrujarlos contra la almohada de la cama, usarlos como apoyo para apuntar algo. Sí, es cierto, hay límites, yo no los suelo pintar ni estropear a conciencia a no ser que el libro me lo pida. Así, ¿qué significado tiene un libro como nuevo? Para mí un libro usado trasmite, significa mucho más que uno blanquito y empapelado, significa que ha sido leído, estrujado, manoseado, doblado. Nada.

Quizás una nueva tendencia o moda. Empapelar libros puede convertirse en una forma de expresión al mundo, mostrando tus comics favoritos pegados a un libros, o un envoltorio chic con papel de regalo. El caso es dónde posiciono aquellos que utilizan el Marca de su marido como envoltorio. No lo se.

Tras largas reflexiones, definitivamente creo que la razón “es para que duren” es la más acertada. Aún así, lo que realmente importa es que sea cual sea es una razón injusta. Ya sé que cada persona tiene sus manías y esas cosas, pero leches, yo también tengo otras, respétenlas, que por ellas la curiosidad mañanera existe. Conclusión: No empapelen los libros, ¡es injusto!

También aprovecho para poner colgar el último microrelato con el que participé en una web(votad si queréis o podéis), aunque para entenderlo hay que leer antes una vieja historia.
"Cuando el caballero ofreció la rosa, la princesa la rechazó y mirando al enorme rosal espinoso dijo: Prefiero la que está más arriba"

2 comentarios

Almorro dijo...

Nada debe distorsionar ni condicionarme en lecturas posteriores, por eso jamás forraría un libro aun tratándolos como si lo estuvieran.

Por cierto, votado.

Akaki dijo...

eso está bien, habrá que crear una plataforma,jeje

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