La sombra de la soledad

Sombras


“Qué es la felicidad, compañero, el bienestar de la mente, la sonrisa esporádica y rebelde, la satisfacción de los pequeños placeres, la ausencia de dolores y calamidades, la tranquilidad de poseer lo que amas y deseas…. No tengo claro qué es, ni tampoco creo que lo sepa nunca, pero yo siento que no soy feliz. Disfruto del tiempo, del aire y el agua, de los buenos momentos que me ofrece la vida, río y corro a través del campo, pero me falta algo. Lo se por ese hormigueo en el pecho cuando acaba el día y empieza la noche. Y en la noche es cuando tú estás más a mi lado, y nadie más.- dijo señalando  a su compañero en el lado opuesto de la mesa donde estaba sentado.

“Y es que de que sirve hacer cosas que te gustan, que te emocionan si no puedes compartirlas con alguien que te comprenda y te miré con ojos transparentes, tan cercanos a ti como tu piel. Tan solo que suspire por tu presencia, que yo camine por sus manos. De que sirve escribir en una papel trazos de la mente si estos sólo son leídos por uno mismo. Presiento que esa pequeña molestia no desaparecerá hasta que no encuentre a alguien con quien pueda compartir todas esas buenas cosas. No sonreiré sabiendo que de camino a casa sólo mi sombra irá conmigo, tampoco soñare con la tranquilidad de que cuando despierte no sea un sueño, ni miraré los árboles tatuados con la seguridad de estar mi nombre escrito en ellos. 

Su mirada decía tanto de lo que tenía dentro que su compañero abrió la boca sin poder decir una palabra. Le desconoció por un momento, quizás un simple asentimiento en silencio como le tenía acostumbrado hubiera sido más fácil, más reconocible.

“No me entiendes…porque tu nunca viviste ni sentiste, no lo sabes, no comprendes los vacíos fríos que arden en la boca al salir. No eres carne, ni sentimiento.

Dejó la cerveza sobre la mesa en un gesto de agotamiento y la miró.

“Seguiré esperando a que alguien me encuentre o le encuentre yo, esa persona de la cual no se nada pero sé que existe en algún lugar remoto y desconocido de este mundo. Si no te importa, mientras esperaré contigo...

Sonrió, mirando al asiento vacío que tenía enfrente y en el que se plegaba su sombra de hombros caídos y pelo lacio, idéntico a él.

4 comentarios

Xelaya dijo...

Me encantó.

Tributo a quien siempre está con nosotros y nos aguanta hasta cuando estamos inagualtables, es decir siempre. Nuestra sombra. Paciente donde las haya, compañera del alma, compañera, como dijo algún que otro poeta.
La verdad Akaki, no se si existe esa "otra persona" capaz de hablar exactamente el mismo código de palabras y de silencios. Aunque utópicamente confieso que creo, y digo creo, del verbo creer, que no del verbo pensar, que existen una o varias personas en el planeta capaces de interesarse por compartir su código con el nuestro y descifrar el nuestro a cambio de que descifremos el suyo, al final, todos queremos que nos quieran... "o casi todos" (intento curarme lo de hacer afirmaciones absolutas).

Como todo, lo dificil no es que te quieran, o querer, sino que ambas cosas converjan en tiempo y forma.

Besos y amor vaquero

Akaki dijo...

Me alegra que te gustara.
Pues si Xelaya, esa que siempre está a nuestro lado, unas veces la deseamos, otras la detestamos, menos mal que al final siempre acaba volviendo aunque no la quieras ver.

Tiene que existir, porque si no es así añado algo más al bote de cosas sin sentido que tiene la vida y no me gustan. El caso es, dónde andará perdida en el tiempo y las formas. Mientras, la sombra de la soledad siempre estará ahí.

P.d.:El "como todo" del siguiente párrafo es afirmación absoluta!jeje)

Hastapronto vaquera

Almorro dijo...

La de juego que puede dar nuestra propia sombra cuando, en determinadas circunstancias, nos permitimos mirarla a los ojos.

Pobre Schlemihl, que decidió cambiarla por una mágica bolsita de oro.

Me ha gustado, me ha gustado.

Akaki dijo...

En ocasiones no nos atrevemos a mirarla por miedo, lo mejor de ella es que nunca te abandonará.

Muy interesante la referencia a Schlemihl, tengo que leerlo ya!

un saludo.

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