Acordes del pasado

Acordes del pasado

Cómo arden los acordes del pasado, aquellos que se entonan cuando sin querer te encuentras uno de ellos entre páginas de libros de una partitura perdida. Cómo rasgan esas melodías alegres que un día fueron y no existen(nunca volverán a sonar), cómo araña escucharlas sin poder tocarlas.
Buscar entre la polifonía de realidades al contrapuntista que utilizó la sonoridad como dulzura. Un arpegio en el estómago y fríamente te preguntas ¿por qué ocurre si estoy solo en mi silencio? No encuentro respuesta, debieron ser blancas que se grabaron con fuego sobre la sinfonía.

Cuando me topo con estas notas no se puede evitar sentir un fa sostenido y una disonancia en los sentidos. Los acordes del pasado, igual que existen los ilusionados cantos del presente, torturan en recital y con una sonrisa estúpida hacia tu sombra y un sabor amargo minuetto cierras el libro que los contenían. Los rompes en pedazos si te atreves o entonas la estrofa de la nostalgia. Simples gestos musicales porque los acordes del pasado quedan dentro de ti con un eco eterno y coral.

5 comentarios

jorge dijo...

Nunca dejas de sorprender!
que poético!me encanta!
MUY BUENO

Naufragio dijo...

Pequeñas joyas que la mayoría de las veces atesoramos si apenas darnos cuenta...

Y aunque son joyas "privadas", con un valor sólo apreciado por uno mismo, a veces, también sirven de inspiración para alguna otra persona, tocando algún acorde interno que invita a la ensoñación... creo...

Almorro dijo...

Uno se acaba acostumbrando a comprobar como unas mismas notas que hoy evocan ilusión, con tan sólo cambiar el tempo, acaban teniendo un poso nostálgico.
Memoria....

PD: Supongo que sabes que Trent Reznor, tras oir a Cash cantar su "Hurt", dijo que nunca más volvería a cantarla porque en él adquiría una dimensión imposible superar. Y tenía toda la razón.

Gran entrada.

Akaki dijo...

jorge:
jeje, tenias que mandar un aplauso sonoro, estos informáticos…

Naufragio:
Joyas, que dejamos perderse en el olvido un tiempo hasta que las encuentras fortuitamente a través de un brillo de sus diamantes, un acorde que te hace revolver dentro de la caja de tu guitarra, un vuelco total.

Es de agrado no sentirse solo y ver que sin una razón explicable unos acordes conectan con los de otra persona de alguna forma, siempre se espera que sean tocados con la suavidad del arco sobre las cuerdas del violín, claro. :)

Almorro:cada vez me doy más cuenta que el tempo marca el ritmo de todo. Crea la nostalgia y también transforma lo pasado en oro(si fueron notas alegres).

No, no sabía eso, pero si cuando escuché la versión de Cash tuve que volver a reescuchar la de NIN, que no me acordaba, y en mi opinión es de esos extraños casos en que la versión es insuperable, así también entiendo que dijera eso…

Tengo que decir que fueron acordes tristes los que se entonaban cuando escribí esto es mi cuaderno, luego me di cuenta que engloban todos los que tenemos guardados, tanto tristes como alegres, porque acaban adquiriendo el mismo matiz nostálgico…

un saludo a todos!

Franco Chiaravalloti dijo...

Excepcional. Evocador y ensoñador. Las palabras, como octavas de un piano infinito, se le inmiscuyen a uno en la conciencia, como una melodía inquieta que se cuela sin pedir permiso. Y de remate, esa brutal obra cashiana. Espero más de esta tónica. ¡Un abrazo!

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