Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son...


Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son...seis. Hoy hace seis años nació El capote de Akaki Akakiévitch(¿por qué ese nombre?) con timidez, sin apenas llorar al azote bien recibido. Pasó de ser una simple prueba a un lugar especial. Desde ese día he colgado relatos, historias, peripecias, acontecimientos, reflexiones y es que echando un vistazo a escritos pasados veo cómo he cambiado, curioso e inquietante, pasan los años, cambia tu alrededor, tú no eres el mismo y tu escritura. Sin embargo, la señal de aquellos días permanece en palabras. Aquel post sobre la paloma que cagaba sobre mi ventana de la habitación en Inglaterra, el de la primera tortilla de patata que hice en mi vida y toda mi vida Erasmus; mi visita a una de mis ciudades favoritas por el contexto, el lugar y el momento, Praga; cuando hice  el camino de Santiago solitario para encontrar una parte de mí; leyendo libros, como uno de mis favoritos, El desierto de los Tártaros; cuando escribí un recuerdo a mi abuelo cuando se fue; cuando recibí la noticia de que este blog era finalista a unos premios; el relato de navidad de los Reyes Magos; uno mis relatos largos El vuelo de los Benebés (que espero continuar); mi apoyo al movimiento 15M;  muchas tristezas y alegrías, muchos post, muchas historias que no he citado pero que están ahí. Cuando releo algunas me da la impresión de que las escribí ayer, pero no, han pasado años fugaces.

Esta vez, quiero comentar que tengo otro blog junto con Petra Acera (A doble o nada) que me gustaría que leyerais e incluso participarais como escritores por un día. También me esperan colaboraciones en otros desiertos blogueroliterarios que pronto enlazaré en el blog. Es decir, estaré más ocupado de lo que estoy. Pero eso no importa cuando el medio es placentero...

"- ¡No puede ser! ¡Haga el favor de mandarme hacer otro capote!
Y entonces fue cuando Akaki Akakievich le metió en la mano la moneda de diez kopeks. 
- Gracias señor; ahora podré reanimarme un poco bebiendo a su salud -dijo Petrovich-. En cuanto al capote, no debe pensar más en él, no sirve para nada. Yo le haré uno estupendo.., se lo garantizo. 
Akaki Akakievich volvió a insistir sobre el arreglo pero Petrovich no le quiso escuchar.
- Le haré uno nuevo, magnífico... Puede contar conmigo; lo haré lo mejor que pueda. Incluso podrá abrochar el cuello con corchetes de plata, según la última moda.
Sólo entonces vio Akaki Akakievich que no podía pasarse sin un nuevo capote y perdió el ánimo por completo." 
Fragmento de El capote, de Nikolái Gógol.

2 comentarios

Petra Acero dijo...

¡Seis añosss! Pero Akaki... ¡Qué bien! ¡Enhorabuena! Alegra esa cara. Retírate el pañuelo, negro, que cubre tu sonrisa... y déjanosla verla.
Me alegro que sigas ahí: innovando, creando, contándonos...

Un saludo, vaquero.

Anónimo dijo...

No sé si ya habéis creado la nueva versión de "A doble o nada. tk"...
porque me pide mi correo electrónico y contraseña.
Por favor, ¿me podéis informar cómo está el tema? ¿está todavía en vías de ser formateado de nuevo?
Ya me informareis, por favor...
Petra, te he dejado algún comentario en tu blog y al no tener contestación, por eso he venido por aquí.
Bueno Akaki, si llevas seis años con tu blog es todo un logro y una empresa. ¡Qué ta vaya bonito! como se suele decir y te digo.
Un beso a los dos y extendiéndolo al resto, Moli, Meryross y Sandra. Coral, a 31 de octubre del 2012.

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