Orgasmo literario a ciegas

Orgasmos a ciegas

No penséis cosas extrañas por el título que las mentes son muy turbias. Qué extraño es leerse en tres días Ensayo sobre la ceguera de José Saramago, y creerte en intervalos que vives en una sociedad de ciegos. Ir al baño, coger el coche, lavarte los dientes, y pensar cosas como "para que doy la luz si no veo", "si quiero bajar las escaleras tendré que ir tocando las paredes", "podría quitarle el monedero a esa persona sin que me viera porque no ve". Son pensamientos muy fugaces y aunque enseguida caigas en el lógico error, son pensamientos reales. Esto ocurre cuando un libro te atrapa por completo y te envuelve en su historia hasta creerla tuya, vivirla en tu piel. La cuestión es que en este caso era una historia "entre ciegos", donde el lector observa como un vidente, pero en una vida de ciegos. Al dar un descanso a la lectura, produce esta sensación desconcertante. ¿Alguna vez os pasó algo similar?Simplemente quería compartir esta curiosidad.

Ahora hablemos de guarrerías(¡que no!). Los libros para alguien que escribe son como una relación que prolifera o se estanca, los amas o los odias, vuelves a ellos si un día los abandonaste o en tu vida los volverías a ver. Lo triste es que la relación siempre se acaba, ya sea con discusiones o besos. Algunas veces, sólo algunas, ocurre un fenómeno especial. Lo llamaré "el orgasmo literario seguido de una patada en los huevos". El placer viene de su lectura, tanto el disfrute al seguir el relato, como el disfrute por ver las fórmulas y técnicas utilizadas para construirlo. El dolor posterior viene de, a la vez que se alaba una creación, se odia la habilidad e inteligencia del escritor, simplemente porque te gustaría escribir de la misma forma. Saramago ha conseguido uno de estos libros con Ensayo sobre la ceguera. Lo he añadido entre mis libros preferidos, en el mismo estante que La carretera de McCarthy por la forma de tratar la historia y la ambientación tan tétrica, desoladora y penosa de la humanidad así como su autodestrucción. Saramago es un hacha escribiendo y éste un libro espléndido, no hay más que decir. 

2 comentarios

Petra Acero dijo...

Vale, si no hay más que decir...
Akaki, te noto con mucha energía y decisión (eso es bueno, ¿no?). Y me recuerda a esas veces que lo tenías tan claro que te dijera lo que dijera, no me hacías ni puñetero caso. Me gustan las personas con las ideas claras, pero tú eres muy cabezón:) Menos mal que en la mayoría de los casos estamos de acuerdo, como en este. Buena comparación y selección de libros, vaquero.

Akaki dijo...

Si hablamos de cabezones entre tu y yo cubrimos un parte importante de la superficie cabezona... porque no se, pero si todavía estuviera esperando en la puerta para ir al taller que te repetí insitentemente...

Petra, Petra, el tiempo es fugaz y hace cambiar las cosas en un abrir y cerrar de ojos, a veces una forma, luego otra, la lectura a veces hace aislarnos y no pensar en otras cosas. También nada es lo que parece. Tal vez entiendas mejor lo que digo cuando mires tu correo.

un saludo.

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