Hace demasiado frío en esta ciudad enferma

Anochecer 

Hace frío. Me encanta el invierno. Pero hace demasiado frío. Le sumas todo lo que nos rodea y no es alentador. El mundo se desmorona y ganan los de siempre. Porque sí, a veces la vida funciona como un juego donde hay un Game over predecible. Es un frío que no es real, es un frío que se transmite por los ojos, el oído y la vista. Veo tiempo de impotencia, mentira y tristeza y no se dónde está ella, que cuando toca el piano es diferente y salvará la ciudad enferma.


Así es estar inmerso en las tripas de un sistema social complejo y materialista. Donde todo es muy grande, multitud de personas y muchas luces de neón que intentan atrapar tu atención. Donde todo es demasiado rápido, lo que tuvo un valor ayer, deja de tenerlo hoy, una felicidad esta mañana se transforma en tristeza en apenas una hora. Donde la ciudad trasmite su enfermedad por tus venas, formas parte de ella.

Y una pregunta merodea mi cabeza y no termino de encontrar respuesta. Gira alrededor de los valores de las personas. Gira alrededor de hasta qué punto estamos dispuestos a renunciar a nuestros principios con la sociedad, con el mundo, para satisfacer la autorealización o satisfacción personal. A veces se te presentan esas situaciones donde debes elegir cómo actuar, sabes que si haces algo alimentas más cómo es el mundo que odias, pero, sin embargo, quedarse parado puedo suponer algo perjudicial para tu persona. No se trata de una película donde el hombre decide hacer de superhéroe por la humanidad. Hablo de la realidad, de los actos que nadie verá, ni les darán importancia, incluso te los recriminarán en algunas ocasiones. Eres un peón de ajedrez más. Estás rodeado de personas y no puedes evitar la pregunta. ¿Hasta qué punto estaríamos dispuestos a renunciar de principios?

3 comentarios

Anónimo dijo...

valores, limites morales, presupuestos éticos...actos,experiencias, decisiones...
Todo es más sencillo, sólo hay que tener perspectiva.
Carpe Diem!

Rita Bonet dijo...

Mi ciudad también está enferma y creo que nada es sencillo porque depende de las prioridades de cada uno y somos muchos... Para cambiar algo la prioridad tiene que ser esa, querer vivir de otra forma. Hace mucho frío...
Saludos Akaki

Akaki dijo...

Anónimo de las 20:39: Tal vez sea más sencillo de lo que parece y es cuestión de cómo tomárselo, y el carpe diem es muy apetitoso y está bien, pero no con ello dejas de hacerte ciertas preguntas.

Rita: Que alegría leerte por aquí de nuevo! vivir de otra...qué grande suena eso, es como una pendiente enorme y a contracorriente.

un saludo!

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