Soledad

[Foto de María Paz Vargas, ver su flickr]
 
La llamaban pecosa pero tenía escrito Soledad en sus zapatillas. Con su peluche color crema en un brazo apoyó la cabeza sobre el lateral del carrito. Miraba hacia ninguna parte, con un gesto distendido. Veía pasar las aceras, los coches, las farolas y a las personas a través de la ventanilla del tranvía. En sus zapatillas, había escrito Soledad con letras redondas, casi como si las hubiera escrito su hija. Su madre tenía las particulares manchas blancas en el contorno de los labios y ojos que deja el vitíligo. Era algo que le daba verguenza y cuando veía que alguien le miraba intentaba cubrirse la cara con la manga. Cuando nació su hija supo que le iba a poner ese nombre.

—Soledad es un nombre precioso, suena a tranquilidad, suena a paz. —decía.

También suena a constancia, a fortaleza, a agarrar el manillar de la bicicleta con fuerza frente a baches y bodones. Suena a inspiración, a devoción del espíritu, suena a una tarde de verano recostado en una silla blanca de plástico en la terraza sin otro propósito que disfrutar del canto de las golondrinas. Soledad suena a precaución cautelosa, a una mirada que descubre los secretos más escondidos, a observar e interpretar los gestos de las personas minuciosamente para saber cómo hablarles. La lengua queda atrapada entre los dientes al terminar de pronunciarla. Soledad también suena a tristeza a través de su olor denso del polen y la canela en rama. Una melosidad que se propaga con lentitud.
Y ella estaba recostada en su silla, silenciosa, sin saber a qué sonaba su nombre aunque su madre se lo decía todas las noches antes de dormir y todas los días al despertar. Puso Soledad en sus zapatillas, orgullosa de ello.

—Soledad, despierta pequeña, es hora de ir al cole. No, abre los ojos, mírame a los ojos. Eso es, eso.

3 comentarios

Nel Morán dijo...

Soledad es un nombre que inunda de gozos el silencio.

Saludos

Petra Acero dijo...

Pues, ahora, me he dado cuenta de lo llena que está la palabra Soledad.

Un abrazoooo

Akaki dijo...

Nel Morán: esa misma farse que has puesto podría incluirse en el propio relato. :)

Petra: Soledad es un nombre especial, ¿cuándo se convirtió en nombre de persona?

un saludo vaqueros!

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