Samsa ha muerto

 

No sé si se ha ahogado porque el sistema no le dejaba respirar o su transformación sucedió por la sequía de acontecimientos en un mundo que cada vez tuvo menos sentido para él. El caso es que sus raíces se pudrieron día tras día y su bella forma redondeada se empezó a parecer a un puf con pinchos. Fue todo tan lento pero a la vez tan intenso que su degradación fue imparable, no pude hacer nada. Ahora está flácido, es solo púas, ha muerto.

Tal vez el destino lo quiso así desde el principio o tal vez fui yo quien le precipitó a tales consecuencias por ponerle dicho nombre. Igual que Samsa se convirtió en escarabajo, él en un puf. Igual de denigrante, igual de agónico.

Mientras, su fiel compañera Madame Bovary le observa a su lado perpleja y triste, pero ella es más fuerte, su historia todavía no estás escrita, o sí. ¿Y si la muerte de Samsa sirvió para eso?, darme la conciencia de que a los cactus hay que regarles poco.

Menos mal que Samsa II vino para sustituirle porque sentía un vacío dentro de mí que no sabía como sobrellevar. Haré coincidir su proclamación como nuevo Samsa con la del rey.

Samsa II y Madame

1 comentario

Anónimo dijo...

Eres un crack.

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