Navidad Nevada / Feliz Navidad VI

[Foto: Vlad Studio]
Ya está aquí, llegaron las mañanas frías y los labios agrietados, las toallas en los radiadores y el olor a castañas al salir de la estación. Llegó el invierno, esos meses del año que “...amo en la superficie y odio en su interior...” como escribí allá por el 2011. Sin embargo, esta vez la sensación al escribir esta entrada es distinta. Por fuera todo se mantiene, por dentro hay algo cálido y sé exactamente qué es.

No imaginaba que en un corto espacio de tiempo pudieran pasar tantas cosas, muchas de las que esperaba que llegasen y todas en una estación extraña. El otoño. Tenía que ser el otoño, esa fecha que está en lugar de nadie, en ninguna parte. Es el punto de avituallamiento de un corredor, el hostal de carretera para un camionero, el descansillo de la escalera para el vecino del cuarto. El otoño es un lugar necesario por donde pasar, pero inhabitado, lleno de hojas amarillentas que se acumulan en los rincones. Quienes viven en el otoño, son vagabundos de la existencia.

El 2014 se ha convertido inesperadamente en un año de descubrimientos, y sí, puede que los otoños sean pasos de cebra en un camino, pero ahí está la portada del disco de los Beatles, y a veces estas épocas marcan el sentido de muchas otras cosas. Aún así, el paso del tiempo nunca es alegre y decir adiós a un año es decir adiós a parte de tus vivencias, a una parte de ti que ya no volverá si no es por recuerdos que se disipan en las cabezas. Eso sí, ante lo inevitable, si se ha conseguido lo inolvidable siempre permanecerá en nosotros. El próximo año espera otros muchos descubrimientos y ganas de empezar nuevos proyectos.

Abrigaros con tupidas lanas y con el cariño de los que nos rodean. Navidad Nevada y Feliz Navidad. ¡Hasta pronto vaqueros!

3 comentarios

Eli dijo...

¿Y lo bonito que es el otoño? Aparecen mil colores en todos los paisajes :)
Feliz Navidad Akaki!!

Carla Llamas Peña dijo...

El otoño también es el momento de taparse con el nórdico calentito después del verano, esa sensación tan acogedora. Y de despedir el pegajoso verano madrileño. El otoño en Madrid es lo más :)

Akaki dijo...

El otoño tiene sus cosillas sí, pero siempre como lugar de paso! Feliz año! :-)

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