Mis sentimientos nunca llegaron a ser reconocidos por ningún ser humano, ni tan si siquiera me daban sentimientos. Todos se dedican a plantar sus ásperas manos en mi cabeza y deslizarlas hasta mi culo, y no puedo decir que no me gusten pero sí que a veces no me dejan tranquilo. Me verán tonto o ignorante de lo que pasa…






