Hoy es ocho del ocho del dos mil ocho, uno de mis números preferidos, quizás porque dicho número pueda interpretarse como infinito si se inclina hacia un lado, porque sus curvas me recuerdan e alguien o porque nací un ocho. El caso es que medité, 8-8-8, seguro que por algún lado hay una profecía sobre este día. Es un número…






