El humo negro aumentaba y disminuía su volumen en segundos. Se movía hacía arriba creando enormes setas que expulsaban pequeños filamentos, esporas anaranjadas que rápidamente se convertían en partículas negras. Un espesa capa de cabellos y córneas enfocadas hacia un mismo objeto veían, contemplaban y observaban como el humo chocaban con los edificios y se disipaba. Las setas sembraban sobre…






