–¿Me has quitado el Boli? –preguntó la jefa del departamento. –¿Yo?, no. Dirigió su mirada al otro empleado a su cargo. –A mí tampoco me mires –Gruñó. –No entiendo cómo me desaparecen los bolígrafos, otras veces los cuadernos, los rotuladores, es increíble. ¿No me estaréis gastando una broma, ¿no?…es que si es así, no tiene ninguna gracia. –No sé nada…






