El pequeño de pies peludos sujetó la espada láser con las dos manos. Si debía matar por el condensador de fluzo, lo haría. Aunque el lado oscuro se apoderara de él. —No le mates, le dijo Sam, está enfermo, ¿no lo ves? A su lado McFly sostenía el artilugio entre sus manos, absorto en sus formas metálicas y colores fluorescentes.…






