Este blog ha llegado a la entrada número trescientos, entre relatos, acontecimientos y experiencias ya son «unas cuantas», además hoy es el mismo día 23F cuando hace seis años colgué la primera entrada (curiosa coincidencia con algo de intencionalidad). Algunas entradas más especiales que otras, pero todas forman el número. Y de la primera a la última nada es lo mismo, cambiamos lo que somos, cambiamos lo que contamos y cambiamos cómo lo hacemos. El tiempo madura. Es parte del juego, quiero pensar.
Recuerdo aquel comienzo con cierta melancolía y una única promesa, escribir cada semana, pase lo que pase, porque siempre hay algo que decir y contar aunque sea para tí mismo. Y a veces no consiste en contar algo interesante, sino hacerlo de tal forma que sea interesante. Como dijo Goethe «La originalidad no consiste en decir cosas nuevas, sino en decirlas como si nunca hubiesen sido dichas por otro.» Por tanto, espero que nunca nos falte algo que contar y, sobre todo, la forma de contarlo. Bienvenido number 300.
Gracias a todos los que me leen.
Podéis seguirme también en Facebook y Twitter. Y en el nuevo proyecto de creación literaria en el que estoy metido: Tus ojos en mi cogote y donde justamente mañana escribo la terminación de un relato.
Hasta pronto, vaqueros.
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Anónimo
24 febrero 2013 at 09:35enhorabuena por tu 300!
El moli
24 febrero 2013 at 16:29Felicitaciones amigo, todo un logro.
andrea
25 febrero 2013 at 12:14Enhorabuena! 300 son muchas entradas y mantener la constancia de escribir cada semana, complicado. Los blogueros primerizos lo sabemos 😉
Saludos y a escribir muchas más!
Akaki
26 febrero 2013 at 20:11Gracias, esperemos que continúe mucho tiempo!
un saludo, vaqueros.
Petra Acero
27 febrero 2013 at 14:33Seguro que habrá más 23F, A, B, C, D, E…
Pero de los buenos, sin tricornio ni crisis (Ojaláaaa, ya!!!)
FELICITACIONES
Un beso, vaquero.
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