Cuando todo pende de un hilo, y ese hilo está rasgado.
Cuando la vara de mimbre se dobla tanto que puede llegar a partirse.
Cuando el camino liso se convierte en pedregoso, hasta el punto que no sabes si dar la vuelta.
Cuando la pared que se ha pintado, se desconcha para caer al suelo.
Cuando los suspiros ya no son alivios.
Cuando las gotas caen sobre mojado
Cuando cosas vividas dejan de tener significado, y se convierten en gotas en la lluvia.
Cuando la mente se queda paralizada.
Compartir:





Anónimo
2 noviembre 2007 at 20:18Todos nos hemos sentido así alguna vez y se pasa mal la verdad.
Pero lo mejor es que cuando se rompe un hilo, siempre se empieza a tejer otro.
Besos vaquero
nerea
3 noviembre 2007 at 14:06Cuando no todo depende de un hilo, cuando se puede volver a tejer otro.
Cuando el camino empredado se vuelve liso, hasta el punto de saber llegar a la meta.
Cuando la pared se ha pintado y queda tan bonita que es imposible que se caiga.
Cuando los suspiros son alivios.
Cuando las gotas nunca caen sobre mojado.
Cuando las cosas no dejan de tener siginificado y se convierten en algo importante.
Cuando la mente fluye y fluye a pesar de que en momentos se quede paralizada!
Como ves las cosas pueden tener otro punto de vista!;)
Animo, besitos
Related Articles
Se nos va la vida
Navidad nevada / Feliz Navidad VII
Tan sencillo como levantar la mirada
Las noches no son noches
Tengo tus ojos
Ella seguía allí