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Marca el tiempo sin parar nunca

Hay días que te levantas vacío.Y en días como este, es mejor no levantar, por sitios andados no es tan bueno volver a pasar, en días pasados es mejor no volver a pensar, porque aunque estos sean buenos producen una melancolía profunda, como cualquier cosa. Continuamente cambiando, y nada es como antes, tiempos atrás mejores o peores, ya no están, aunque claro hay otros. Historias que ya no se leen igual o no existen, frases que tampoco puedes llegar a escribir. Cómo los días vienen y los años se van, como dice la canción Lightning storm de Flogging Molly, una banda irlandesa estadounidense de folk celta y quizás punk. [canción aquí, letra acá]

La foto, es el reloj astronómico de Praga que marca el tiempo sin parar nunca. Muestra el movimiento de los cuerpo celestes alrededor del mundo, o mejor dicho de Praga; y la hora babilónica utilizada en las investigaciones de alquimia mucho tiempo atrás. Un día babilónico es desde la salida del sol a su puesta, teniendo en cuenta los días más cortos en invierno.[teclear la foto para ver más cerca, y otra foto]

El reloj está rodeado por la esculturas que representan la vanidad(un hombre con un espejo), la avaricia(un comerciante con su bolsa), la lujuria(un príncipe turco) y la muerte(un esqueleto con una campanilla contando el tiempo) y también los apóstoles que aparecen pro ventanitas después. En cada hora se hacía una pequeña representación y las esculturas se mueven, recuerdo como sonaba la campanilla cuando terminaba la «miniactuación». Algo muy curioso de ver, tantas cosas en un solo reloj y todas con significados o símbolos. Un reloj, también zodiacal, y con calendario, parece una navaja suiza del tiempo. Eso si, se puede decir que no es fácil saber la hora, para eso en lo alto de la misma torre hay otro gran reloj más convencional.

Así cada hora de cada día de nueve a nueve del día en Praga las cuatro figuras muestran su teatro a la gente, que muchas con indiferencia lo ven como un simple juego de muñecos, pero que en verdad muestra aspectos del mundo de hace 600 años y que ahora siguen siendo muy parecidos. Es un reflejo de nosotros mismo,s un teatro de nuestro porvenir. El esqueleto mueve su campanilla mientras con la otra mano mueve un reloj de arena. Tin, tin, tin. Tin, tin tin.

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  • Galilea
    5 octubre 2008 at 17:14

    q bonito Praga! lo estuvimos hablando raquel y yo ayer, que esperamos volver muy pronto y quedarnos a vivir alli durante una temporada, nos enamoramos de Praga!
    Un saludo vaquero!

  • tabúclown
    5 octubre 2008 at 21:34

    …si el príncipe turco, acampanillado por Praga dijera: «joder, pibe, mi ciudad es Florencia, y, dentro de todo… fuera ésta…» «Sería bonito,¿no?»- preguntaría alguien más inteligente… o más implicado…

    Y sin ego. Desde el sur del sur, el saludo menos dulce y más cálido que te pueda llegar, Akaki…

  • Akaki
    6 octubre 2008 at 20:17

    Si, fue una ciudad muy bonita, y también el viaje, muchos recuerdos Galilea!!

    Vaya, ese podría ser el comienzo de una historia.

    Saludos!!

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